¿En qué consiste?


Durante la mamografía, una tecnóloga con preparación especial colocará su seno en una plataforma y lo comprimirá gradualmente con una paleta acrílica. Habitualmente se realizan dos tomas en cada glándula mamaria.

Sentirá presión en la mama mientras la paleta de compresión la aprieta. Algunas mujeres con mamas sensibles pueden experimentar incomodidad. Si este es su caso, programe su estudio cuando las mamas son menos sensibles (después del período menstrual).

  1. La compresión de la mama es necesaria para:

  2. Disminuir el grosor de la mama y ver todo el tejido.

  3. Extender el tejido, distinguir cambios leves y que no se oculten lesiones entre el tejido normal.

  4. Disminuir la cantidad de radiación.

  5. Fijar la mama para evitar borrosidad producida por el movimiento.


Usted permanecerá inmóvil y se le solicitará que contenga la respiración por unos segundos mientras se toma la radiografía.

Al completar el examen, se le solicitará que espere para que el médico radiólogo realice una revisión inicial del estudio y determine que se hayan obtenido las imágenes necesarias.

El proceso de examen dura aproximadamente 20 minutos.


La mastografía no siempre es suficiente para determinar con certeza la existencia de una enfermedad benigna o maligna. Si existe alguna duda, su radiólogo puede recomendarle estudios adicionales.

Es importante mencionarle que no todos los cánceres de mama pueden verse en una mamografía.

Autoexploración


La autoexploración mamaria es la propia observación y palpación que la mujer hace a sus mamas. Es recomendable realizarla una vez por mes (algunos días después de la menstruación) para detectar cambios sutiles. La autoexploración debe realizarse incluso si usted ya no tiene menstruaciones. También le recomendamos que la mujer comience a hacerlo desde la juventud para que se convierta en un hábito.


Técnica:

Cuando se realice la autoexploración mamaria, procure estar tranquila y relajada. Es natural sentirse incómoda y no realizarlo muy bien las primeras veces, sin embargo, conforme pase el tiempo, la práctica le ayudará a mejorar.



Método de Observación:

De pie frente al espejo observe sus senos con la siguiente rutina.


1. Con los brazos abajo observe si alguna de sus mamas está deformada, tiene cambios de color o si el pezón está desviado o hundido. Que la piel esté lisa, sin arrugas, ni asperezas y que el borde inferior es liso y regular.




2. Con los brazos arriba compare sus senos, busque alguna diferencia entre los senos y entre las axilas. Puede ser normal que un seno sea levemente mayor que el otro.


3. Baje los brazos, una sus manos a la altura del cuello y haga fuerza hacia fuera para tensar los músculos del tórax y nuevamente busque diferencias entre los senos y las axilas.

4. Con los brazos caídos mire directamente el pezón y comprímalo ligeramente para ver si sale líquido. Si es el caso, mire sus características (color, cantidad, olor y el sitio de salida). Revise también si la areola (zona alrededor del pezón) tiene el mismo tamaño, forma, si hay cambios en las rugosidades o si existe alguna mancha.





Método de Palpación:

Para hacer la palpación imagine que su mama está dividida en cuatro partes o cuadrantes que se unen en el pezón. Con la mano plana y los dedos estirados, presione lentamente la mama contra la pared del pecho, explorando cada una de las cuatro partes, de acuerdo con la rutina que le mostraremos.

MAMA IZQUIERDA. Recostada boca arriba, coloque una almohada o toalla debajo del hombro izquierdo. Levante el brazo izquierdo y colóquelo debajo de su cabeza.

Con los dedos de la mano derecha juntos y estirados, palpe cada uno de los cuadrantes, sin dejar de explorar ninguna zona de los senos. Cuando termine, sin cambiar de posición revise su axila.

MAMA DERECHA. Cambie la almohada o toalla al hombro derecho y coloque el brazo derecho debajo de su cabeza. Con la mano izquierda palpe su mama y axila derechos de la misma manera que lo hizo en el lado izquierdo. Recuerde que debe palpar todo el seno, sin dejar zonas sin revisar.

Asista de inmediato con su médico si…

Uno de sus senos es más grande o duro que el otro.

Aparecen puntitos parecidos a la cáscara de una naranja, manchas, arrugas o pliegues en la piel de uno de sus senos.

Si sale líquido por el pezón y no está embarazada o amamantando a su bebé.

El pezón se retrae o tiene llagas.

Aparece alguna bolita en el seno o la axila

Alguna bolita o cicatriz ya conocida cambia de tamaño, aspecto o consistencia.


Si tiene alguna duda sobre la autoexploración, no dude en llamar a su médico o al personal del servicio de Imagenología de Médica Avanzada Celaya.




Preparación

El mejor momento para realizar la mastografía es una semana después del período menstrual.


  1. El día del estudio no utilice desodorante, talco, ni loción debajo de los brazos o en las mamas.

  2. Informe sobre cualquier síntoma o problema en las mamas a la tecnóloga que realiza el examen.

  3. Proporcione al médico radiólogo las mastografías anteriores, estas son muy importantes para detectar cambios leves que ayudan con el diagnóstico.

  4. Recoja siempre los resultados de su estudio, y no infiera que son normales porque no la llamaron para este fin.